Entorno socioeconómico

El I.E.S. "Galileo Galilei" se asienta en el estuario del río Navia. Acuden a él alumnos procedentes de NaviaCoañaVillayón y en menor medida jóvenes residentes en El FrancoBoal Illano. El área así definida se caracteriza por la presencia de dos espacios diferenciados. Al norte la rasa litoral, alterada únicamente en su uniformidad por los cursos fluviales que vierten sus aguas al mar. Más al sur un conjunto intrincado de sierras, cordales, replanos y valles articulados por la arteria principal: el río Navia.

Por sus peculiaridades ecológicas, la comarca se inserta en la Europa atlántica, caracterizada por la moderación de las temperaturas, la elevada humedad relativa, la escasa insolación y la abundancia de las precipitaciones, regularmente repartidas a lo largo del año. Los suelos y la cobertera vegetal han sufrido una profunda alteración por la sistemática acción antrópica. En efecto, con el secular retroceso de la superficie arbolada autóctona por la roturación y subsiguiente transformación en pradería de siega, se solapó en fecha más reciente la repoblación forestal sistemática con pinos y eucaliptos. Ambos procesos, unidos a la difusa industrialización y al desarrollo residencial, han degradado de forma significativa el entorno. Con todo, subsiste un espacio declarado Reserva Natural Parcial, la desembocadura del río Barayo; dos espacios declarados monumentos naturales: la playa de Frejulfe y las cascadas de Oneta y, por último, un espacio protegido: las sierras de Carondio y Valledor.

Los tres concejos mencionados en los que mayoritariamente viven nuestros alumnos Navia, Coaña y Villayón forman parte junto a otros concejos de la Fundación "Parque histórico del Navia" y es ésta la que a continuación nos presenta los aspectos demográficos, históricos y culturales más sobresalientes de estos concejos:

Navia: Con una superficie de 63 km2 y unos 9.000 habitantes. Parte de su territorio se ubica en la marina y al sur los cordales de media montaña a levante del río Navia. El patrimonio abarca destacados palacios, edificaciones indianas, villas marineras, junto a los espacios protegidos del Monumento Natural de Frexulfe y la Reserva Natural Parcial de Barayo. La capital, Navia, está situada en la ría del mismo nombre. Recibió su carta Puebla de Alfonso X el Sabio hacia 1284, siendo un paso obligado punto de descanso para los peregrinos que se dirigían a Santiago y cruzaban el río por medio de barcas. Aquí se encuentra el vado natural de la ría de Navia y el punto de acceso natural, a través del valle, hacia el interior de la comarca. Históricamente la villa ha ido ganando terreno a la ría y sus marismas, ocupando espacios para edificios e infraestructuras. Coexisten en el casco urbano restos del trazado medieval junto con otros heredados del "ensanche" decimonónico y los barrios de las últimas décadas. El trazado medieval se situaba sobre una pequeña colina donde hoy se ubican el ayuntamiento y la iglesia; recinto que estaría rodeado de una cerca, posiblemente desde el siglo XVI o incluso antes, del que aún conserva un pequeño retazo.

El retorno de emigrantes a América propició, desde mediados del siglo XIX el desbordamiento de la cerca que sería demolida y la ampliación de la villa a costa de terrenos ganados a la marisma. En este período se construirían nuevos edificios, la carretera general hacia Galicia, mejoras en el puerto y otros servicios como el alumbrado, alcantarillado, etc. De comienzos del siglo XX son varios edificios eclécticos, con profusión de elementos decorativos y ornamentales, como en el entorno a los "Jardinillos" o el Casino, finalizado en 1922 y financiado por los emigrantes americanos; modernistas, con influencias del art nouveau o del sezessión vienés; o historicistas, como el Palacio de Arias, levantado en 1925, que mezcla rasgos montañeses con el estilo de los Austrias. A mediados del siglo XX la expansión de la villa se hace aún mayor, extendiéndose la edificación hacia el norte, vinculado al tráfico portuario y la capitalidad de un concejo agroganadero; más recientemente es la actividad industrial y los servicios los que la convierten en cabeza de toda la comarca.

Arquitectónicamente destacan dos edificios del siglo XVII: la casa de los marqueses de Santa Cruz y la de Coaña. Interesante es el paseo marítimo y la senda costera de la Costa naviega que partiendo de la capital nos conducen a la playa de Navia y continúa por toda la costa del municipio. También destaca el monumento al poeta Ramón de Campoamor en el parque homónimo de la villa.

Coaña: Con una superficie de 65 km2 y unos 3.500 habitantes, parte de su territorio se ubica en la marina y al sur los cordales de media montaña. Posee un notable patrimonio arqueológico, así como una destacada arquitectura de la emigración. Cuenta con excelentes miradores naturales en el Pico de Jarrio. Concejo en que se diferencian dos partes, la de la marina caracterizada por su apertura al mar (ría, puertos, playas, acantilados) y sus terrenos llanos y la del sur de transición hacia el interior montañoso. Diversidad económica en la que se complementan las labores ganaderas y pesqueras con los pujantes servicios y la industria. Hórreos, paneras, cabazos y molinos proliferan por todo el municipio y la comarca siendo testigos de un pasado agrícola y ganadero casi en desaparición. El peso de la historia es muy visible en el municipio con dos de los asentamientos castreños excavados más importantes de la Cornisa Cantábrica (Coaña Mohías) donde los pioneros de la moderna arqueología comenzaron sus trabajos hace ya más de 100 años sacando a la luz las cabañas, murallas, fosos y multitud de piezas metal, cerámica, piedra,... de los pobladores que vivían en nuestra comarca hace dos milenios. Del núcleo de Coaña tal vez debamos destacar la enigmática estela discoidea que se conserva en el propio pueblo de Coaña, al lado de una casa particular y que posiblemente estuviese relacionada con el cercano castro de Coaña.

Villayón: Tierra extensa por descubrir, tiene una superficie de 132,46 km2, dividida en cinco parroquias y una población que ronda los 1800 habitantes. Su historia reciente contempla varios personajes relevantes como fue el militar Juan Fernández Gamonal, nacido en Arbón, comandante en Lima en el siglo XIII durante la guerra de Portugal. El general José Álvarez Villar y su hermano Vicente, eminente teólogo y Manuel Junceda fundó en el Concejo varios centros de enseñanza y establecimientos de servicios postales. Se pueden visitar yacimientos de los pobladores neolíticos y del mundo castreño como es el Dolmen de Barandón. También existen hermosas brañas como la de Lendequintana (Llandequintá) en las que aún se conservan los pastos temporales, además de un gran número de casas Blasonadas, como el escudo de probable procedencia episcopal en Illaso.

Existe una gran abundancia de arquitectura religiosa en iglesias y capillas. Destacando la Iglesia de Arbón. Data de finales del siglo XVII, aunque tiene una capilla lateral de los siglos XV-XVI y está decorada con pinturas murales; la Iglesia también posee un interesante retablo barroco, dicha iglesia está incluida dentro del patrimonio Arquitectónico de Asturias desde 1999.

Villayón esconde en sus rincones más insospechados, entre la vegetación que recubre sus montañas, espectaculares cascadas como la de Méxica y las de Oneta, éstas declaradas monumento natural por Decreto del Gobierno del Principado de Asturias. El salto, la magia y la leyenda caracterizan a las cascadas, al igual que la belleza de su recorrido por tupidos bosques.

También nos encontramos con notables muestras de la etnografía comarcal del tipo hórreos, fuentes, molinos de agua, paneras, casas, cabazos y casonas típicas, visibles siguiendo las rutas que discurren desde los alrededores de Villayón, por las que el caminante puede disfrutar de agradables paseos.

El concejo esta atravesado por varios ríos como son: Polea, Puntiga, Acebal y Cabornel, destacando también el embalse de Arbón construido en 1962, importante no sólo por su riqueza pesquera sino también porque es apto para la práctica de deportes náuticos, (piragüismo, remo, vela, etc). Un espléndido lugar para disfrutar de la naturaleza, aguas transparentes y abundante vegetación.